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Finales.

Las puertas se abrieron y sus rostros voltearon, expectantes. Poco a poco sonrisas maliciosas torcieron sus labios. El reloj de la pared marcaba los segundos con un volumen que iba en aumento. Ellos eran Barthes, Jonas, Adorno. Fubini, Hausser y Eco. Reiz y Pudovkin estaban al fondo. Pilas de papeles volaron de aquí para allá, números y palabras, fórmulas y oraciones. Las puertas se cerraron, me encerraron. Y ellos se acercaron, lentamente. Con cada uno de sus respiros, fueron tomando un poco de mi fuerza vital.

Y yo, sin tiempo, sin voluntad, tenía que enfrentarme a cada uno, comprender sus tramposas composiciones, para vencerlos de una vez por todas.



Los finales se acercan.

Breves de la sala

- No hay que olvidar el trabajo del proyectorista. En cada función de cualquier film, es él el que tiene el trabajo más importante. Si todo marcha bien, nos olvidamos de este ser humano, pero en cuanto surgen problemas con la proporción de la imagen, con el foco del proyector o con los parlantes, la película pierde puntos, el espectador se enoja y recordamos a toda la familia, política o de sangre del muchacho en cuestión.

-El BAFICI no es BAFICI si no hay en la sala un grupo de señoras con aspecto más o menos paquetón, y si no nos cruzamos con gente que habla otros idiomas.

-El BAFICI no es BAFICI si no me cruzo con personajes de la escuela secundaria.

Vagueando


Así lo dijo el director antes de la película y es un estado, una actividad que se muestra más que clara. Los protagonistas de The Suburbanators transitan las calles de un suburbio canadiense, el mismo en el que Gary Burns, director, guionista y uno de los productores, creció y vagabundeó a sus 20 años. Lo dijo el mismo Burns, aunque después de ver su primer film, me voy a tomar la libertad de llamarlo por su nombre. Gary transitó esas calles, al igual que sus personajes, en busca de marihuana. Hasta que a los 30 años, y después de pasar por muchas carreras que no lo llevaron a nada, decidió hacer cine.

Sin saber contar una historia, ni manejar actores, su primer corto lo realizó con actores árabes en farsi, un idioma que, suponía, la mayor parte de la gente no entendería, y sin subtítulo. Así, se ahorraba el problema de los diálogos, su cadencia y entonación y se concentraba en la actuación. En el corto, "no pasaba nada", un grupo de chicos buscaban una casa, entraban y se dan cuenta que era la casa equivocada cuando sus verdaderos dueños llegan y deben partir. Esto de que "no pasaba nada" es algo que Gary resaltó una y otra vez antes de la presentación de su ópera prima. Y voy a ser sincera: no me copó ni un poco. Que te digan que en lo que estás por ver no pasa nada, no es lo más motivante del mundo. Me dio la sensación de que estaba a punto de empezar algún film de esos con planos de 2 minutos viendo un árbol, y llega un auto, pasa y se va. Bien, alejado está de eso.

Dos adolescentes en un auto, dos amigos a pata, ambos van a buscar droga a la misma casa. Y tres jóvenes árabes que van a una casa cercana a buscar una llave. Tres historias que se entrecruzan constantemente. Mucho diálogo no trascendental, con momentos donde uno puede sentir que se está poniendo un poco denso el ambiente, que no está pasando nada, y de pronto, la risa saliendo de tu boca. En ese "no pasar nada", en esos diálogos superfluos, se refleja un día en la vida de estos chicos, creíble. En parte, me hizo pensar en el diálogo de las hamburguesas de Pulp Fiction, en parte me hizo acordar a Clerks (la primera)... tienen cierto dejo kevinsmithesco estos personajes.

Tanto me gustó The suburbanators que compré por internet mi entrada para mañana ver Kitchen Party. Y sin saber (recordar, porque en el programa lo dice), tengo para ver A problem with Fear, y si llego con el horario, podría sumarse Waydown, todas de Gary, un director que supo comprarme, que me dejó con ganas de más. Que me inspiró. Fue simple, fue cotidiano, fue efectivo y bueno. Él lo dijo: no quería hacer un film sobre algo que no supiera, no quería ser pretencioso. Una boludez, tal vez evidente, pero que con dos años de carrera y muchas películas vistas, noté que a veces se olvida (hablo por mí, hablo por mis compañeros).

Y parafraseando a la película: la semana que viene volveremos a pasar por esto.

Discurso de Álex de la Iglesia


Por si alguien lee esto o me agarra Alzheimer: en España se está tratando la Ley Sinde, relacionada con el uso de Internet y la piratería. El tema es que esta ley, dice que si un autor encuentra un sitio web con su trabajo para descargar, puede denunciarlo y la justicia puede requerir información sobre los propietarios del sitio, y sus usuarios, y luego, puede cerrarlo. Acá se explica un poco mejor http://haciendocine.com.ar/article/álex-de-la-iglesia-se-retira-de-la-academia-de-cine, sino, en google, poner "ley sinde" e informarse.

En medio de todo esto, está Álex de la Iglesia, uno de mis tanto directores admirados, quien presidía la Academia de Cine. Álex había trabajado con miembros de la industri y usuarios de internet para acercar posiciones y buscar una solución conjunta. Y lo pasaron por arriba. Como protesta, el director informó que abandonaría su puesto luego de la 25º entrega de los premios Goya. Cumpliendo con su palabra, dio un discurso de apertura (y cierre a su etapa, si se quiere), que me parece excelente... con partes en las que se te infla el pecho. Por eso, quiero compartirlo.
Dejo la transcripción hecha por el diario El País y el link del video.

"Buenas noches. El día de hoy ha llegado porque hace 25 años, doce profesionales de nuestro cine, en medio de una crisis tan grave como la nuestra, caminaron JUNTOS a pesar de sus diferencias. Quiero empezar este discurso felicitando a los fundadores de la Academia.

No sólo ellos, sino todos los que me han precedido en esta institución, vicepresidentes, miembros de las juntas directivas y el conjunto de los académicos, nos han traído esta noche aquí, al Teatro Real, para celebrar el 25º aniversario de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas y la existencia misma de los premios Goya. A todos, muchísimas gracias.

PUEDE PARECER que llegamos a este día separados, con puntos de vista diferentes en temas fundamentales. Es el resultado de la lucha de cada uno por sus convicciones. Y NADA MÁS. Porque en realidad, todos estamos en lo mismo, que es la defensa del cine. Quiero por ello felicitar y agradecer a todos los que estáis aquí, por caminar juntos en la diferencia, y hasta en la divergencia.

Hacemos mucho ruido, pero es que esta vez, hay muchas nueces. El choque de posturas es siempre aparatoso y tras él surge una nube de humo que impide ver con claridad. Pero la discusión no es en vano, no es frívola y no es precipitada.

No podemos olvidar lo más importante, el meollo del asunto. Somos parte de un Todo y no somos NADIE sin ese Todo. Una película no es película hasta que alguien se sienta delante y la ve. La esencia del cine se define por dos conceptos: una pantalla, y una gente que la disfruta. Sin público esto no tiene sentido. No podemos olvidar eso JAMÁS.

Dicen que he provocado una crisis. Crisis, en griego, significa "cambio". Y el cambio es ACCION. Estamos en un punto de no retorno y es el momento de actuar. No hay marcha atrás. De las decisiones que se tomen ahora dependerá todo. Nada de lo que valía antes, vale ya. Las reglas del juego han cambiado.

Hace 25 años, quienes se dedicaban a nuestro oficio jamás hubieran imaginado que algo llamado INTERNET revolucionaría el mercado del cine de esta forma y que el que se vieran o no nuestras películas no iba a ser sólo cuestión de llevar al público a las salas.

Intenet no es el futuro, como algunos creen. Internet es el presente. Internet es la manera de comunicarse, de compartir información, entretenimiento y cultura que utilizan cientos de millones de personas. Internet es parte de nuestras vidas y la nueva ventana que nos abre la mente al mundo. A los internautas no les gusta que les llamen así. Ellos son CIUDADANOS, son sencillamente gente, son nuestro PUBLICO.

Ese público que hemos perdido, no va al cine porque está delante de una pantalla de ordenador. Quiero decir claramente que NO TENEMOS MIEDO a internet, porque internet es, precisamente, la SALVACION de nuestro cine.

Sólo ganaremos al futuro SI SOMOS NOSOTROS LOS QUE CAMBIAMOS, los que innovamos, adelantándonos con propuestas imaginativas, creativas, aportando un NUEVO MODELO DE MERCADO que tenga en cuenta a TODOS los implicados: Autores, productores, distribuidores, exhibidores, páginas web, servidores, y usuarios. Se necesita una crisis, un cambio, para poder avanzar hacia un nueva manera de entender el negocio del cine.

Tenemos que pensar en nuestros derechos, por supuesto, pero no olvidar NUNCA nuestras OBLIGACIONES. Tenemos una RESPONSABILIDAD MORAL para con el público. No se nos puede olvidar algo esencial: hacemos cine porque los ciudadanos NOS PERMITEN hacerlo, y les debemos respeto, y agradecimiento.

Las películas de las que hablamos esta noche son la prueba de que en este país nos dejamos la piel trabajando. Sin embargo, el mismo esfuerzo o mayor hicieron tantas otras películas que NO HAN LLEGADO a los sobres de las candidaturas. Ellos tambien se merecen estar aqui, porque han trabajado igual de duro que nosotros.

Quiero despedirme en mi última gala como presidente, recordando a todos los candidatos a los Goya TAN SÓLO una cosa: qué más da ganar o perder si podemos hacer cine, TRABAJAR en lo que más nos gusta. No hay nada mejor que sentirse LIBRE creando, y compartir esa alegría con los demás. Somos cineastas, contamos historias, creamos mundos para que el espectador viva en ellos. Somos más de 30.000 personas que tienen la inmensa suerte de vivir fabricando sueños. Tenemos que estar a la altura del PRIVILEGIO que la sociedad nos ofrece.

Yo creo, con toda humildad, que si queremos que nos respeten, hay que respetar primero.

Y Por último, me gustaría contarle algo al próximo Presidente de la academia, que ya me cae bien, sea quien sea: estos han sido los dos años más felices de mi vida. He conocido gente maravillosa de todos los sectores de la industria. He visto los problemas desde puntos de vista NUEVOS para mí, lo que me ha enriquecido y me ha hecho mejor de lo que era. He comprobado que trabajar para los demás es una experiencia extraordinaria por muy duro que resulte en un principio, y sobre todo: han pasado 25 años MUY BUENOS, pero nos quedan muchos más, y seguro que serán MEJORES.

Buenas noches.

En este texto se han respetado las mayúsculas enfatizadoras del discurso."

Extraído de http://www.elpais.com/articulo/cultura/Discurso/integro/Alex/Iglesia/entrega/Goya/elpepuint/20110213elpepucul_9/Tes

El video: http://www.youtube.com/watch?v=HjAg4pWxW0A&feature=youtu.be


Entre los Goya con Álex y los Golden con Ricky Gervais, James Franco y Anne Hathaway tienen que hacer algo realmente interesante para que hablen de ellos al día siguiente de los Oscar.

NUEVO DISEÑO

Decidí cambiar la plantilla del blog, con el fin de poner en una nueva solapa, el listado de películas visto desde que comenzó el desafío.

Estoy en busca de un fondo para ponerle... pero mis posibilidades temporales y mi capacidad memoriosa no facilitan la tarea...


pero PRÓXIMAMENTE...

Ventajita

Una de las ventajas, son las imágenes recién salidas del horno.



Sisi, dale, leeme la mente... no me hago responsable.

Justicia

La muerte no es justicia.

La muerte es inevitable.

Que alguien muera no es que haya justicia, es parte del ciclo de vida. No importa qué tanto se desee que una persona muera, indefectiblemente lo hará.

De todas formas, algunas veces, se siente injusto que alguien se muera. Tal vez por las circunstancias, tal vez por la edad, tal vez porque alguien lo mató. No sé si "injusto" sea la palabra adecuada... pero es lo que se me viene a la mente de vez en cuando.

Estaría bueno, que todos aquellos que cometieron crímenes, sean ajusticiados (con esa Justicia, que es ciega, que no se inclina hacia un lado o hacia otro sin estudiar el caso anteriormente), y no que solo nos quede sentarnos a esperar la llegada de la Parca.